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Aborto

EL MÓVIL DEL CRIMEN E HIPÓTESIS DE COARTADA
Un "cuento" políticamente muy incorrecto

Sabemos que la mayoría de peruanos, incluso en el Parlamento, está en contra del aborto, pero la gente parece no estar preparada para defender la vida con respuestas intelectuales ni científicas.

"la peor verdad solo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande" (Jacinto Benavente, dramaturgo)

El presente artículo comentará el asunto de la puerta abierta que la modificación de la Constitución está dejando al aborto en Perú, en lugar de cerrarla completamente. Se establecerá una hipótesis de trabajo, que ojalá sea desmentida, se analizará si el feto es persona, si abortar -voluntariamente- es un asesinato y las implicaciones de ello, ¿por qué tanto revuelo con este asunto?, cómo afecta a la consolidación de la democracia y los derechos humanos, y qué están haciendo en otros países.

Hipótesis de trabajo

Según el diccionario de la Real Academia, hipótesis de trabajo es la suposición de una cosa, verdadera o no, que se establece provisionalmente como base de una investigación que puede confirmar o negar la validez de la hipótesis. La hipótesis que planteo es que la reforma de la Constitución y las razones aducidas para hacerla, no son más que una coartada para preparar un crimen (de los abortos cuya cifra en Perú aumentará), podríamos decir que es la crónica de una muerte anunciada.

Puede que sea verdad, puede que no lo sea. No sé si es verdad. Pero hay indicios para establecerlo como hipótesis de trabajo. La verificación o falseamiento de la hipótesis esperemos que se dé pronto.

Los indicios son el análisis de los cambios que la reforma constitucional está introduciendo y la relevancia para las personas que tiene cada uno de esos cambios. Uno de ellos, afecta directamente a miles de vidas humanas, por ello, postulo que su relevancia es de mucho mayor calibre que todos los otros cambios que la reforma introduce. De ahí, la hipótesis de trabajo que establezco. Al terminar de leer este artículo, espero que se entienda mejor esto.

Opinión y certeza

Hay asuntos en los que lo sensato es no buscar la certeza total, sino conformarse con una mera opinión, fundada en razones de peso, pero con la conciencia de que quienes opinan de manera diferente tienen también buenas razones para hacerlo. Opino, porque descubro que el peso de las razones a favor de mi opinión es mayor que el peso de las razones en contra; pero me queda un resquicio de duda: las razones de los que opinan distinto a mí tienen también su peso.

Por ejemplo, es opinable dilucidar quien ha sido el mejor futbolista de la historia, si Pele o Maradona o algún otro. Quien se anime a opinar sobre ese asunto debe poder exponer sus razones. Pero sería insensato estar absolutamente seguro de ello, pues a poco que estudie el asunto, descubrirá que las razones de quienes opinan diferente, también son buenas razones. Otra cosa sería dogmatismo, que es una errada posición intelectual.

¿El concebido no nacido es persona viva?, ¿sí o no?

Esta cuestión no es como la anterior. En ella, hay razones de peso tan grande que invalidan las razones de quienes opinaran de modo diferente. Por ello, puede alcanzarse certeza sobre la respuesta. Y la respuesta es afirmativa: el óvulo fecundado por un espermatozoide es -desde el mismo momento de la fecundación- una nueva persona humana.

Esta verdad es conocida desde siempre, y ha sido conocida con certeza. El derecho romano, base de toda la tradición jurídica occidental, reconoce a los nasciturus (es decir, ese ser vivo que es persona que existe desde la fecundación, antes del parto) los mismos derechos que a los demás ciudadanos.

La biología y la genética así lo ha ido confirmando paulatinamente. Y los científicos también tienen certeza. Basta citar el testimonio del Dr. Jérôme Lejeune.

¿Quién es el Dr. Jérôme Lejeune? Es Doctor en Medicina y en Ciencias Biológicas. Ha sido Director del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (París), profesor de Genética fundamental de la Universidad de París, y jefe del servicio de genética en el hospital Necker-Enfants Malades, de París. Y ha pasado a la historia sobre todo por el hallazgo de la causa del síndrome de Down. La simple enumeración de sus publicaciones requiere más de trece páginas del anuario del Instituto de Francia. Fue admitido en el Instituto, por parte de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, en 1982, y al año siguiente, en la Academia Nacional de Medicina. Era también miembro de academias extranjeras, como la de Ciencias de Suecia, la norteamericana de Humanidades y Ciencias (Boston), o la Real Sociedad de Medicina de Londres. Recibió diversos galardones científicos, tanto en Francia como en otros países, ya que era reconocido como uno de los primeros expertos mundiales en genética. Además, nombrado doctor honoris causa por varias universidades europeas.

¿Qué responde el Dr. Lejeune?

"La vida tiene una historia muy larga, pero cada individuo tiene un comienzo muy preciso: el momento de su concepción"… "el embrión es un ser humano… de ahí se deduce que no puede considerarse propiedad de nadie". Y esto no lo niega ningún científico, salvo que sea un ignorante o mienta.

Por tanto, los científicos están tan seguros sobre este punto, como lo están acerca del hecho de que del embarazo de una vaca no va a nacer un delfín.

¿Entonces qué dicen los abortistas?

Muy frecuentemente acuden a una multitud de piruetas lingüísticas. Veamos solo algunas de ellas, porque la lista es larga:

Al aborto le llaman, "interrupción voluntaria del embarazo". ¿Habría que llamarle a lo que hace un sicario "interrupción voluntaria de la continuidad biológica de un señor que me molesta, a cambio quizá de un puñado de dólares"? Y pretenden que el aborto sea un derecho humano -así se ha intendado en la cumbre de Johannesburgo -, encubriéndolo bajo cortina de humo de los "derechos reproductivos". Ya conocemos la mágica fascinación que produce la palabra "derecho".

Hablan del embrión como "adulto en potencia" (necesitado de respeto pero sin necesidad de protegerlo), y olvidan que no por ello dejar de ser una persona y un ciudadano como los demás, aunque más débil e indefenso que los demás. Un bebe también es un adulto en potencia, y matarlo es más grave que matar a un adulto. Por eso mismo, matar a una persona que no ha nacido aún, es más grave que matar a un bebe, pues es mucho más débil que un bebe. Igualmente, para distraer la atención les gusta hablar de preembrión para designar al embrión humano en su etapa preimplantatoria. Es este un término absolutamente convencional, pues, en cuanto a su realidad biológica se refiere, no existe ninguna diferencia entre un embrión de 14 días y otro de 16, dos días después de su implantación. También el término hemocitoblasto, que en realidad no es más ni menos que el nombre que merece un embrión en sus etapas iniciales, cuando tiene alrededor de 12 células. Etc., etc.

Otra pirueta es la defensa de la libertad de elección ("pro choice"). La libertad de elección está bien vista y con razón, pero no la libertad de elegir cualquier cosa. ¿A alquien se le ocurriría utilizar el argumento "pro-choice" para defender el robo, las violaciones, el crimen, etc.? Y sin embargo, los violadores, ladrones, criminales tienen libertad de elección cuando realizan esos actos. Por ello, por el "pro-choice" de que disfrutan, se les mete en la carcel, en lugar de en un sanatorio psiquiátrico.

El aborto "terapeútico". Es otro de los argumentos más socorridos. "Bueno, está bien, hay que defender la vida… la vida en todas sus formas, la de las focas, los delfines y también la humana… Pero, ¿si está en peligro serio la vida de la madre? ¿no es una falta de sensibilidad salvar la vida de una madre, quizá embarazada como consecuencia de una violación?". Tienen razón en que hay que tratar de salvar la vida de la madre; para eso están los médicos. Pero, ¿acaso el fin justifica los medios?, ¿se debe asesinar a alguien con la intención -aunque buena intención- de salvar a otra persona?

Cualquier médico sensato tiene claro que su misión es curar, y hacer todo lo que esté en sus manos para curar, aunque a veces no pueda salvar a todos los pacientes que tiene delante. ¿Y el feto es un paciente? Los estudiantes de medicina sueñan con ser un excelente cardiólogo, endocrinólogo, etc. Ninguno sueña con ser en el futuro un gran verdugo, porque ejecutar la pena de muerte no es curar ni salvar ninguna vida, aunque la medicina pueda ser utilizada con ese fin. Y, por las mismas razones, tampoco sueñan con ser un médico abortista.

¿Estrategias seguidas para despenalizar el aborto?

Una de las principales es la exageración de las estadísticas. El doctor Nathanson, pionero de la industria abortista -y que ha realizdo 75.000 abortos con sus propias manos-, convertido ahora en defensor de la vida, contaba en una de sus conferencias cómo fueron introduciendo en Estados Unidos la mentalidad pro aborto a base de estadísticas y estudios de opinión falsos que fueron filtrando, poco a poco, en la sociedad, la creencia de que el aborto era ya un hecho necesario y mayoritariamente aceptado . Es él quien reconoce que se inventaron la cifra de 800.000 abortos clandestinos al año en su país, y que les sorprendía como la opinión pública probalaba dichas cifras sin mayor sentido crítico. Ahora, se mata más de un millón de niños cada año en Estados Unidos. Después de 30 años de aborto legal se han matado 40 millones de niños. Eso es literalmente un genocidio… Igualmente en Francia, no hace mucho, el Instituto Nacional de Estadística reconoció que la cifras reales habían sido multiplicadas varias veces cuando el debate para la despenalización del aborto.

Actualmente es más fácil porque, además de que sigue siendo fácil inventarse cifras, hay mucho más dinero para hacer lobby.

Un artificio lingüístico es el que se está introduciendo en la Constitución peruana. Se introduce una frase que abra una ventana a ciertas excepciones. Muchos pensarán que no tiene importancia la excepción ni la sutileza lingüística, pero los abortistas saben bien que eso es suficiente. Luego se pueden ampliar -de derecho o de hecho ¿qué más da?- las excepciones a cualquier razón para abortar. Eso pasó en Estados Unidos hace 40 años.

En España se despenalizó el aborto en 1985. Según datos oficiales, desde entonces, la cifra de abortos ha aumentado año a año con un paréntesis en 1997 (ese año disminuyó la cifra versus la de 1996). Son ya varios millones de abortos ocurridos. Hace unas semanas un semanario español presentó, por ejemplo, las facilidades que proporcionan no pocas clínicas españolas para realizar un aborto, incluyendo la posibilidad de averiguar por teléfono las "tarifas", que varían dependiendo de la edad del bebé. Como era previsible, los supuestos permitidos inicialmente por ley se exceden impunemente. "En España el aborto se puede practicar libremente con total impunidad y sin límite temporal".

Y suele hacerse sin contar con la opinión de las mayorías. A pesar de encontrarnos en una democracia, a pesar de la costumbre de realizar encuestas para todo, a pesar de que la mayoría de los peruanos -también de los congresistas- se oponen al aborto, a pesar de todo eso, se silencian los argumentos racionales y científicos para oponerse al aborto, y se propalan con facilidad pseudorazones para abrir la puerta al crimen, facilitar el negocio del genocidio…

¿Es una cuestión de creencias religiosas, especialemnte manía de la Iglesia Católica? ¿Se puede ser de izquierdas, ateo, feminista y oponerse al aborto?

Otra estrategia es ridiculizar a quien se opone. Si alguien se opone al aborto automáticamente se le dice que se respeta su opinión, pero que no trate de imponerla a los demás. Se califica su opinión como "una creencia religiosa que en una sociedad pluralista no se puede imponer a los demás". Para neutralizar a quienes se oponen al aborto, sin tomarse la molestía de responder con ciencia y argumentos, se usa el arma arrojadiza lingüística definitiva: se le coloca la etiqueta políticamente muy incorrecta de "conservador, inquisidor, fundamentalista, fanático, intolerante, integrista, machista, sexualmente reprimido, etc.", y "de derechas".

A los abortistas les suele interesar presentar a las religiones en general y a la Iglesia Católica en particular como las que se oponen al aborto. Así quieren hacer ver que quienes se oponen al aborto lo hacen por razones ideológicas, de fe, en contra del pluralismo democrático, la ciencia y de la libertad de opinión. No les gusta nada que se difunda el testimonio de multitud de científicos, hombres y mujeres, no religiosos, incluso de historial abortista algunos de ellos, que se oponen al aborto. Pero veamos algunos de ellos.

Nat Hentoff, colaborador habitual del Washington Post y de The Village Voice de Nueva York, cita su propio caso como ejemplo de lo contrario (The Human Life Review, 1993):

"(...) Hace casi diez años me declaré pro-vida: un pro-vida judío, ateo, defensor de las libertades civiles, de izquierdas. Inmediatamente, tres compañeras de The Village Voice, de Nueva York, dejaron de hablarme. No mucho tiempo después me invitaron a hablar de esta llamativa herejía en el Nazareth College de Rochester (una institución laica desde hace muchos años). Dos semanas antes de la fecha prevista, suspendieron la conferencia. Las mujeres que formaban parte del comité de conferencias -me dijo, avergonzado, el profesor que me había invitado- habían llegado a la conclusión de que no era conveniente para los estudiantes oír cierta clase de discursos, y el mío era de esa clase. Sin embargo, también me dijo que podría ir al año siguiente a hablar de un tema distinto. Incluso a aquellas mujeres les gustaría mucho que hablara de una de mis especialidades: la censura en los Estados Unidos. Así que fui y tuve el gusto de hablar sobre la censura en Nazareth College.

En The Village Voice me dijeron que algunos de mis colegas de la sección de opinión se preguntaban cuándo me había convertido al catolicismo: era la única explicación que encontraban a mi apostasía. (Una vez, recibí una nota de una mujer que trabajaba en la sección de anuncios por palabras. También ella era pro-vida, pero me pedía que le guardara el secreto. Si los demás se enterasen, le harían la vida imposible).

Para otros, yo era un bicho raro. Me pidieron entrevistas en la radio pública nacional y en varios programas de televisión (...). Después empecé a recibir cartas procedentes de todas las partes del país, en las que hombres, mujeres y jóvenes me decían que hasta entonces habían creído ser los únicos pro-vida en la oficina, en la escuela o incluso en casa. Para ellos había sido una sorpresa descubrir que había alguien que estaba contra la pena de muerte, contra Reagan y Bush, y a la vez consternado por la matanza de seres humanos no nacidos -1,6 millones al año-. (...)

Después de esto me sentí menos solo. Con el tiempo fui encontrando otros herejes. Por ejemplo, las valientes, ingeniosas y muy inteligentes Feministas Pro-Vida de América. Están repartidas por todos el país, y tienen delegaciones en 35 Estados. Muchas de ellas proceden del movimiento en favor de los derechos civiles y del movimiento pacifista, y ahora se esfuerzan también por impedir que se aplique la pena de muerte, cosa que han logrado en Minnesota. Pero no salen apenas en la prensa. Cuando los periodistas buscan gente pro-vida que entrevistar, suelen acudir a viejos de aspecto macilento (...) o mujeres que ostenten crucifijos.

Por otra parte, no todos los estereotipos carecen de ejemplos reales. En mi calidad de provida exótico, me invitaron a hablar ante un congreso pro-vida (...). Les dije que, como personas en favor de la vida, deberían oponerse a la pena de muerte y a la política del presidente republicano, que, al fomentar la pobreza, resultaba en menoscabo de la vida. Subrayé que Ronald Reagan había recortado el presupuesto del programa WIC, que da subsidios para la alimentación de mujeres y niños necesitados. Él y los que le apoyan, dije, justifican la opinión del diputado Barney Frank: "Los contrarios al aborto son provida sólo hasta el momento del nacimiento". La multitud respondió con abucheos, gritos y pataleos. (...)

A menudo recibo cartas de creyentes pro-vida que me dicen que es imposible ser ateo y pro-vida a la vez. Algunos de los líderes abortistas con los que he sostenido debates están convencidos de lo mismo. Ningún ateo serio, ningún judío ateo, ningún ateo de izquierdas puede querer (...) esclavizar a las mujeres.

Pero carecer de fe religiosa no es el menor obstáculo para ser pro-vida. Como señala cualquier manual de obstetricia (por ejemplo, el Williams Obstetrics), son dos los pacientes involucrados en el asunto, y al que no ha nacido "el médico debe prestar el mismo cuidado solícito que se ha dado siempre a la mujer embarazada". Tampoco desde el punto de vista biológico tiene sentido trazar una línea divisoria en la viabilidad [del feto]. (...) Da igual que esa vida se elimine en la cuarta semana o en la decimocuarta; la víctima es un miembro de nuestra especie, y lo ha sido desde el principio.

Pero los argumentos racionales como éste son recibidos con implacable hostilidad por parte de izquierdistas por lo demás coherentes. Mary Meehan, veterana del movimiento pacifista, intentó pinchar este globo de la ortodoxia izquierdista en un artículo publicado en The Progressive en 1980: "(...) Es impropio de la sensibilidad de izquierdas olvidar a los débiles y desamparados. La característica tradicional de la izquierda ha sido su protección a los desvalidos, los débiles y los pobres... El niño no nacido es el ser humano más desvalido, aún más necesitado de protección que el campesino pobre que no es dueño de la tierra que cultiva o el enfermo mental"."


¿Quién invierte dinero en fomentar el aborto?

Para defender la vida hay que pensar, hay que organizarse, lleva tiempo, … y no es negocio. Nadie lucra oponiendose al aborto. Por eso, no se destinan grandes sumas de dinero a defender a los más débiles.

Sin embargo, además de algunas razones ideológicas -muy débiles-, hay muy importantes razones económicas para fomentar el aborto. Defender el aborto sí es un asunto de lucro. El aborto es negocio, y, como en todo negocio, se puede estar dispuesto en invertir. Por ello, hay organizaciones con mucho poder económico que invierten ingentes cantidades de dinero en campañas de sensibilización, seminarios, congresos sobre género y derechos reproductivos, publicidad, lobby, etc.

Una de las principales es Planned Parenthood, la más grande proveedora de contraceptivos y aborto en el mundo con filiales en muchos países y también en el Perú (INPPARES). Las siguientes cifras están sacadas de sus propios informes económicos: entre 1977 y 2000, reconocen haber realizado 2.805.951 abortos (algunos "gratis", otros cobrando, claro está). Además de abortos, están en el negocio de contraceptivos y anticonceptivos; reciben, además, donaciones de diversas fuentes y gozan de exenciones fiscales; éstas mayores que sus utilidades (sic). Sus ingresos han pasado de casi 300 millones de dólares en 1977 a cerca de 700 en el año 2001. Han tenido utilidades durante 15 años. Y sus utilidades acumuladas han sido de 454 millones de dólares.

Esta es una de las más importantes impulsoras del aborto a nivel global. Y con esas cifras bien puede invertirse en publicidad y sensibilización, ¿no?

Pero, no es la única. También está Pathfinder Internacional, Alan Guttmacher, otras fundaciones como la Ford, la de Bill Gates, el Open Society Institute (OSI) de George Soros, esa "máquina de mensajes" que es Hollywood, algunas (no todas) organizaciones feministas, UNICEF, UNESCO y la ONU:

Perú no es una excepción. Cumbre mundial de abortistas concluye con promesa de "globalizar" el aborto
OTTAWA, 27 Nov. 02 (ACI).- Más de cien parlamentarios pro-abortistas de 70 países reunidos en esta ciudad canadiense por iniciativa del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) concluyeron una reunión en la que se comprometieron a forzar el aborto en todo el mundo para el año 2015.
La cumbre, financiada por los principales organismos anti-vida del mundo, tuvo como sus principales ponentes a Thoraya Obaid, la directora ejecutiva de la UNFPA, y Steven W. Sinding, Director general de la "International Planned Parenthood Federation" (IPPF).
La "Cumbre de Ottawa", tuvo como objetivo evaluar e impulsar las conclusiones de la Cumbre de Población de El Cairo de 1994, en la que la Unión Europea y la entonces administración pro-abortista norteamericana buscaron imponer el aborto como "derecho humano" a todas las naciones.
Al finalizar la reunión, los congresistas pro-abortistas firmaron un Pronunciamiento de Compromiso en el que señalaron acciones específicas que se comprometen a realizar en sus propios países para promover los "derechos sexuales y reproductivos", términos que en el argot anti-vida significa aborto y contracepción forzada.
Durante su conferencia, Obaid expresó su "indignación" por el pedido del actual gobierno norteamericano de renegociar las conclusiones de El Cairo, para excluir toda referencia al aborto como "derecho" a ser impuesto en el mundo. "Nosotros no necesitamos renegociaciones; nosotros no necesitamos cambios a las recomendaciones que son suficientemente fuertes", señaló Obeid.
Luego refiriéndose a la exitosa campaña lanzada por la organización no gubernamental pro-vida norteamericana "Population Research Institute" para cortar la financiación de la UNFPA a raíz de su involucración en la campaña de esterilización y abortos forzados en China, Obaid admitió que "desafortunadamente, la campaña de un grupo estridente ha sido sistemática y global, y se les ha dado voz en las legislaturas de nuestros principales donantes".
"Amigos, no permitamos que un muy pequeño pero muy determinado grupo de ideólogos reviertan el progreso de las mujeres y diluyan los derechos humanos establecidos en el consenso del Cairo", concluyó Obaid, refiriéndose a los pro-vidas del mundo.
Entre los compromisos firmados por los parlamentarios figuran los siguientes: lograr que se dedique entre el 5 y el 10 por ciento de los presupuestos de desarrollo nacional a programas anti-población; dar alta prioridad al proyecto de lograr acceso universal a servicios de "salud reproductiva". Promover la reducción de la mortalidad materna y los abortos "inseguros" como prioridad de salud pública. Hacer todo esfuerzo posible para lograr el acceso universal a "servicios de salud reproductiva" (aborto y control natal artificial masivo) para el año 2015.
La UNFPA no ha puesto a disposición de la prensa y del público en general el elenco de los parlamentarios participantes de cada país; sin embargo, una organización controlista ha puesto en Internet un elenco de las organizaciones que en cada nación contribuyen con los proyecto antinatalistas de la UNFPA. El elenco puede verse en: http://www.popin.org/~unpopdir/freglac.htm

¿Qué va a pasar si se abre la puerta al aborto en Perú?

Conocer el futuro es arriesgado. Es otro de los ámbitos de lo opinable y no se debe buscar una certeza total en algunos pronósticos. Pero mirando lo que ha ocurrido en otros lugares puede reducir el riesgo del pronóstico.

Aumentará muchísimo el número de abortos, y se empezarán a hacer realidad las estadísticas que ahora se manejan. Los abortos se darán mayoritariamente en los supuestos de despenalización no autorizados eventualmente por la ley, pero pocos se tomarán la molestia de denunciarlo a los tribunales, y estas denuncias agarrara cansados a los jueces. Proliferaran las clínicas abortivas, que, además, cerraran herméticamente el acceso a las cámaras de televisión. Comenzará la publicidad de tarifas de abortos en las secciones de avisos clasificados de la prensa. Aparecerán servicios psicológicos para atender a las mujeres que han abortado. Pero, a pesar de que imágenes más duras se muestran en la televisión, se aplicará censura para mostrar los fetos abortados, aduciendo la protección de la sensibilidad del espectador, que es de mal gusto, y que no se puede añadir dolor a las mujeres que van a dar ese paso.

El aborto dejará de ser noticia y éstas cosas serán mayormente silenciadas. Se convertirá en tabú, algo de lo que no se habla, como ocurrió en Suecia desde 1974 hasta hace pocos años.

Se mirará a otro lado, pero algunos como las enfermeras no podrán dejar de ver. Así en Gran Bretaña, el Real Colegio de Enfermería recomendó que los fetos muertos por aborto, espontáneo o provocado, sean dignamente sepultados o cremados, con cargo a la Seguridad Social. Las normas anteriores lo disponían solo para los fetos de más de 24 semanas. Pero la mayoría de los fetos abortados o muertos por causas naturales, señala el Colegio, tienen menos de 12 semanas. Casi medio millón al año eran incinerados junto con desechos clínicos, cosa que el Colegio consideraba inaceptable. Al menos deberían recibir sepelio o ser cremados aparte, no más de 16 de una vez, y habría que ofrecer a los padres la posibilidad de optar por un entierro o cremación individual. "Los padres deberían tener, para disponer el destino de los restos fetales, las mismas opciones que en el caso de un niño nacido muerto", ha dicho Angela Whitton, presidenta del comité que ha elaborado las recomendaciones (Daily Telegraph, 23-V-2001).

Aunque muchos querrán mirar a otro lado, las enfermeras sí ven. No niegan lo que ven y concluyen en consecuencia: cuando muere un ser humano, hay que hacer duelo; un aborto es motivo de luto.

Quizá como ocurre actualmente en algunos lugares como Dinamarca, donde en 199 se erigió un monumento para recordar a los niños abortados. Se trata de un monolito levantado en Vederstoe, localidad situada 220 kilómetros al oeste de Copenhague, que lleva la inscripción "A los más de 500.000 ciudadanos daneses cuyas vidas han sido robadas", en alusión al número de abortos practicados en el país desde la legalización, hace más de 25 años. La iniciativa, impulsada por el pastor luterano Orla Villekjaer, ha sido criticada por buena parte del clero y de la jerarquía de su Iglesia. El obispo luterano del lugar la ha calificado como "una expresión de mal gusto". En Dinamarca se realizan unos 18.000 abortos anuales, número que equivale al 20% de los embarazos.

Alguno pensará que exagero y que una cosa no lleva a la otra. Ojalá tenga razón y mi pronóstico no se cumpla.

Muchas razones harán recordar el s. XX como el más cruel y sanguinario de la historia: los genocidios cometidos por los nazi, por Stalin, Mao, etc. Pero, principalemente será recordado como el siglo del aborto, lacra que ha producido más millones de muertos que todos esos genocidas juntos.

Pero, finalmente, igual que el fascismo, el nazismo, etc, esta lacra del aborto por la que será recordado el pasado s. XX terminará menguando, como ya está ocurriendo en los Estados Unidos. Algunos pasan por la historia, no seamos de aquellos a través de los cuales pasa la historia.

¿Es inevitable que la ley peruana abra la puerta al crimen?

Sería la primera vez que, en una Constitución de América Latina, se menciona que el aborto está permitido. Es totalmente evitable.. No hace falta más que se tome conciencia de lo que está sucediendo. Lech Walesa impidió en 1994 el aborto en Polonia. Costa Rica también ha sabido oponerse a la presión de la ONU

El asombro por la vida

Para terminar, a continuación palabras de otro médico, el Dr. Gonzalo Herranz:

"La ausencia de referencia a lo humano viviente en la enseñanza de las ciencias biomédicas básicas deja desarmados a los estudiantes para el encuentro con los pacientes en el comienzo de los cursos clínicos: no se les ha familiarizado con las realidades humanas de la enfermedad y el sufrimiento. Es frecuente hoy que el estudiante experimente una reacción de extrañeza al entrar en el hospital. Hemos de decir a nuestros estudiantes, futuros médicos, que la vocación médica tiene que ver tanto o más con hombres vivos que con moléculas muertas, que han de aprender a reconocer y a apreciar a los enfermos en su singularidad personal y en su integridad humana, pues sólo así les será posible tratarlos de un modo verdaderamente profesional, que sea a la vez científico y humano.

Me gusta citar algunos escritos de Lewis Thomas, un hombre cuya vida no estuvo iluminada por la luz de la fe, sino que discurrió en la penumbra de la nostalgia de Dios. Thomas, además de patólogo de mirada original y de escritor fascinante, fue un hombre enamorado de la vida, un testigo de las maravillas del vivir. Escribió sobre los seres vivos como muy pocos lo han hecho hasta ahora.

De un artículo titulado Sobre la Embriología tomo esta muestra, en la que Thomas nos relata lo que sucede en los días primeros de nuestra vida. "Tú partes de una sola célula que proviene de la fusión de un esperma y un ovocito. La célula se divide en dos, después en cuatro, en ocho, y así sigue. Y, muy pronto, en un determinado momento, resulta que, de entre ellas, aparece una que va a ser la precursora del cerebro humano. La mera existencia de esa célula es la primera de las maravillas del mundo. Deberíamos pasarnos las horas del día comentando ese hecho. Tendríamos que pasarnos el santo día llamándonos unos a otros por teléfono, en inagotable asombro, y citarnos para charlar sólo de esa célula. Es algo increíble. Pero ahí está ella, encaramándose a su sitio en cada uno de los miles de millones de embriones humanos de toda la historia, de todas las partes del mundo, como si fuera la cosa más fácil y ordinaria de la vida (...)""